La urgencia médica de una menor fundamenta una absolución penal
Absuelto por exceso de velocidad ante una urgencia médica
La Audiencia Provincial de Cuenca ha dejado sin efecto la condena de un conductor que circulaba a 228 km/h cuando trasladaba a su hija, de once años, al hospital. La menor padecía una grave enfermedad y había comenzado a sufrir intensos dolores durante el trayecto. Los magistrados han considerado que el padre actuó en una situación de necesidad para proteger su salud y su integridad física, por lo que han acordado su absolución.
La decisión se fundamenta en la aplicación de la eximente de estado de necesidad, una circunstancia que permite excluir la responsabilidad penal cuando concurren determinados requisitos.
Una enfermedad grave y un empeoramiento durante el trayecto
El suceso tuvo lugar el 17 de abril de 2025. El acusado viajaba con su mujer y su hija, que necesitaba tratamiento intensivo debido a una enfermedad grave. Su situación clínica le provocaba frecuentes episodios de dolor, fiebre y náuseas.
Durante el desplazamiento, la menor comenzó a experimentar fuertes dolores de espalda derivados de sus metástasis. También presentaba náuseas, agitación y un llanto constante.
Ante estos síntomas, sus progenitores temieron por su estado de salud y decidieron acudir inmediatamente al hospital de Albacete. El conductor aceleró para llegar cuanto antes al centro sanitario y fue interceptado cuando circulaba a 228 km/h.
La protección de la salud prevalece en las circunstancias del caso
Al analizar el recurso de apelación, la Audiencia Provincial ha considerado que los hechos no podían examinarse únicamente desde la perspectiva del incumplimiento de los límites de velocidad.
Los magistrados destacan que la conducta estuvo motivada por la necesidad de evitar un mal grave para la menor. En concreto, identifican un riesgo actual y muy grave para su salud y su integridad física.
La resolución recuerda que el estado de necesidad puede apreciarse cuando el resultado lesivo que se pretende evitar se presenta como inminente y altamente probable. No resulta imprescindible que el peligro se prolongue durante un periodo determinado, sino que debe atenderse a su gravedad y a la necesidad de actuar con prontitud.
Esta valoración permite comprender por qué el tribunal ha considerado justificada la conducta del acusado en las circunstancias examinadas.
Una absolución basada en circunstancias excepcionales
La Audiencia ha estimado el recurso del conductor, revocado la condena anterior y acordado su absolución total al apreciar la eximente de estado de necesidad.
La decisión tiene relevancia porque recuerda que la responsabilidad penal debe determinarse atendiendo al conjunto de circunstancias que rodean los hechos. La existencia de una infracción de tráfico no impide valorar si concurría una causa legal de exención de responsabilidad.
En cualquier caso, el pronunciamiento no significa que cualquier exceso de velocidad motivado por una urgencia médica quede automáticamente justificado. Será necesario acreditar las circunstancias que permitan apreciar el estado de necesidad en cada supuesto.
La sentencia todavía no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.