El Supremo fija el estándar de la prueba indiciaria en un asesinato
El Supremo confirma una condena por asesinato basada en la prueba indiciaria
El Tribunal Supremo confirma la condena por el asesinato de una residente de 98 años, basada por completo en la prueba indiciaria. Agrava, además, la pena hasta la prisión permanente revisable.
Las claves de la prueba indiciaria en este caso
El Tribunal Supremo exige que los indicios estén plenamente acreditados y que el control de la prueba indiciaria sea global, sin fragmentar el conjunto probatorio.
Concluye que la acusada fue la última persona en atender a la víctima y tenía acceso a la insulina sustraída, configurando un cuadro indiciario sólido.
Origen del caso: la prueba indiciaria como base de la condena
Una mujer de 98 años, residente en un centro de mayores de León, murió tras recibir una inyección de insulina que no necesitaba. Una auxiliar del centro fue condenada por su asesinato.
El Tribunal del Jurado le impuso veinte años de prisión. No existió ningún testigo directo del momento de la inyección.
Por qué no bastaba con cuestionar cada indicio aislado
La defensa intentó desmontar, uno por uno, cada indicio del conjunto probatorio. El Tribunal Supremo rechaza ese planteamiento y exige valorar la fuerza de convicción conjunta de los indicios.
La agravación por prisión permanente revisable
El Ministerio Fiscal recurrió pidiendo la prisión permanente revisable. El Tribunal Supremo estima este motivo, aplicando el criterio del Pleno de 2022 sobre la compatibilidad entre alevosía y agravación.
Fallo del Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo desestima el recurso de la condenada y estima el del Ministerio Fiscal. Sustituye la pena de veinte años por la prisión permanente revisable.