Estándares iberoamericanos se actualizan frente a sistemas automatizados de decisión
Datos y tecnología en Iberoamérica
Actualización del marco común regional
La Red Iberoamericana de Protección de Datos ha aprobado una nueva versión de los Estándares Iberoamericanos con el objetivo de adaptar el marco común a los retos derivados del desarrollo tecnológico. La reforma, impulsada por la AEPD, busca reforzar la cooperación entre autoridades de protección de datos y promover una mayor armonización normativa en la región.
Este instrumento sirve como referencia para los Estados iberoamericanos en la elaboración y actualización de sus legislaciones nacionales. Su importancia radica en establecer principios comunes que permitan garantizar un nivel adecuado de protección de los derechos de las personas en el entorno digital.
Principios generales y enfoque basado en riesgos
La actualización mantiene los principios fundamentales de la protección de datos, como la transparencia, la responsabilidad, la minimización y la limitación de la finalidad. Sin embargo, introduce un enfoque más desarrollado basado en el riesgo, que permite adaptar las obligaciones según la sensibilidad del tratamiento.
Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto en el que la inteligencia artificial y los sistemas automatizados procesan grandes volúmenes de datos personales y pueden generar decisiones con impacto significativo en la vida de las personas.
Neurodatos y nuevas categorías de protección
Uno de los principales cambios es la incorporación de los neurodatos como categoría de datos sensibles. Estos datos están relacionados con la actividad cerebral y pueden revelar información sobre la salud o el comportamiento de una persona. Por ello, requieren medidas de protección más estrictas.
También se identifican determinados tratamientos como de alto riesgo, especialmente aquellos que pueden influir en la conducta de las personas o implicar vigilancia masiva. En estos casos, los Estados podrán establecer límites adicionales o incluso prohibiciones para proteger los derechos fundamentales.
Inteligencia artificial y supervisión humana
El nuevo marco regula el uso de inteligencia artificial y sistemas automatizados, destacando la importancia de la supervisión humana en la toma de decisiones. Cuando estas decisiones tengan efectos relevantes, se exige una intervención humana real y efectiva.
Además, se refuerza la importancia de la calidad de los datos utilizados en estos sistemas. No solo deben ser correctos, sino también representativos y adecuados para evitar errores o sesgos en los resultados.
Protección de menores y derechos digitales
La reforma introduce medidas específicas para la protección de menores en entornos digitales. Entre ellas destacan las configuraciones de privacidad por defecto, las restricciones a la publicidad basada en perfiles y la verificación de edad en determinados servicios.
También se reconoce el derecho de las personas a no ser objeto de decisiones automatizadas con efectos importantes sin intervención humana. Esto refuerza la transparencia y el control sobre los sistemas digitales.
Conclusión
La actualización será elevada a la SEGIB para su posible adopción en la próxima Cumbre Iberoamericana. Su aprobación permitiría avanzar hacia un marco común más sólido de protección de datos en Iberoamérica, adaptado a los retos de la transformación digital.